Se cumplen los cien años del nacimiento de Eduardo Millares Sall, polifacético dibujante grancanario que destacó los campos de la pintura, la caricatura y el humorismo gráfico (firmando como Cho-Juaá), dentro y fuera de Canarias, contribuyendo a difundir en la España del franquismo y de los inicios de la democracia otras formas de expresión artísticas, impregnadas del irónico sentido del humor isleño.
La Fundación Cine + Comics, en colaboración con Ediciones Idea, conmemora este aniversario con la publicación de un volumen de los archivos de la Fundación, el que hace el número 42 de la colección, iniciada hace seis años, en el que se recogen medio millar de sus mejores viñetas humorísticas, entre ellas una gran selección de sus preferidas, dedicadas al humor negro. El volumen, con 260 paginas, y un prólogo del periodista Michel Jorge Millares, ha sido posible gracias a la entusiasta colaboración de sus hijos, Malena, Eduardo y Otilia.
Nacido en 1924 en Las Palmas de Gran Canaria, hijo de Dolores Sall y del escritor e ilustrador Juan Millares, Eduardo presentó en 1944, presentó su primera exposición de caricaturas en el Club PALA de Las Palmas, a la que le siguieron muchas más a lo largo de su vida, tanto dentro como fuera de las Islas Canarias.
Su obra forma parte también de exposiciones internacionales organizadas por la Agrupación Vanguardista Hispana de Caricaturistas Personales de Luis Lasa, (en la que ingresó en 1957) viajando a Manila, en Filipinas, Tokio y San Francisco, en los Estados Unidos a lo largo de 1962.
En 1953, comenzó su relación con el Diario de Las Palmas con su viñeta diaria ‘Humor Isleño’, que mantuvo durante 34 años, hasta 1986. También publicó en el mismo medio ‘Golpitos Deportivos’, con viñetas de humor bajo el pseudónimo de Orsai, en el semanario Sansofé, donde firmaría como ‘Ajoto’, y en Faicán, Canarias 80 y Roque Nublo, con la sección ‘Humor y Deporte’.
Junto con Manolo Padrón Noble, Rafael Bethencourt -‘Rafaely’- y los tinerfeños Paco Martínez y Harry Beuster constituyó a mediados de la década de 1950 la Agrupación Vanguardista Canaria de Caricaturistas Personales, que llevó el humor gráfico isleño fuera de Canarias, a los Salones del Humor que se celebraban en el Círculo de Bellas Artes de Madrid.
Durante los años 60 y 70, colaboró con varias revistas como la grancanaria en lengua sueca Canaria Revy o The Canary Islands Sun en lengua inglesa. Igualmente ilustró y escribióalgunos libros entre los que merecen especial mención ‘Los cuentos famosos de Pepe Monagas’ de Pancho Guerra, dentro de los primeros y los dos ‘Humor isleño’ (en 1961 y 1969), con prólogos de Pepe Alemán y Pedro Lezcano. En 1965 la imprenta especializada en naipes Heraclio Founier publicó la primera ‘Baraja Canaria’, a la que seguiría una segunda editada dos décadas después por encargo de Destilerías Arehucas.
Recibió el premio Bayfo de Oro 1965, de manos de la Agrupación de Caricaturistas de Gran Canaria. Tres años después Millares recuperó y puso en marcha (tras una primera etapa en 1942-1943) el único semanario de humor permitido durante la dictadura en Canarias, El Conduto, que se mantuvo hasta mayo de 1980. En 1979, participó en el Primer Encuentro de Humoristas Gráficos celebrado en Granada, con diversos dibujantes como Mingote, Forges, Pep Roig, Máximo, Martin Morales, Mena, OPS, Julio Cebrián, Pablo, o Cesc.
Viñetista incansable, siguió trabajando en nuevos proyectos y exposiciones hasta su fallecimiento el 8 de octubre de 1992. En 2013, le fue otorgado el título honorífico de hijo predilecto de la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria.





