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16 de noviembre. 2025. Primera pregunta que asalta a la mente cuando se conoce al historietista, Mauro Entrialgo, ¿el segundo nombre es real o uno de esos seudónimos con los que se autobautizan los dibujantes? Pues no, resulta que es su apellido real y que además le causó más de una confusión en sus tiempos de colegio. Cuando le preguntaban cómo se llamaba respondía Entrialgo, así que los profesores optaban por el Mauro, que entonces no era muy habitual. Luego cuando comenzó a trabajar tuvo que renunciar también a este nombre porque lo confundían con un ilustrador de Italia que era muy conocido. Anécdotas a un lado, el autor ha estado en estos días en La Laguna para participar en las ya asentadas jornadas Viñas y Viñetas que ha traído a Tenerife a algunos de los mejores autores españoles que así aprovechan para inspirarse con una buena copa. Sus principales personajes son Herminio Bolaextra, El Demonio Rojo y Ángel Sefija, con los que mantiene la habitual relación de amor-tiranía-odio. De hecho en estos meses tendrá lugar la anunciada muerte de Honorio, lo que ha generado entre sus seguidores un suspense parecido al de los finales de los culebrones. En estos momentos trabaja en un ensayo puro y duro sobre lo que denomina malismo, su explicación y casos prácticos. Los inicios de este autor son muy semejantes a los de sus compañeros de profesión. Como no podía ser menos, desde pequeño se sintió atraído por los cómics de Popeye que admiraba antes de aprender a leer a los tres años para luego a los ocho dar el trascendental paso al mundo de Mortadelo y Filemón.