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Noticias del nuevo mundo

25 enero, 2026

Polémicas creativas y sombras del pasado mientras el sector busca estabilidad

El chisme de redes sociales esta semana ha sido que varios artistas de gran nivel, en un grupo cerrado de Slack que tenía a autores con series de propiedad y editores de varias editoriales, empezaron a quejarse de que las líneas Absolute, Ultimate y Energon perjudicaban a los libros independientes, pero muchos de esos mismos creadores que se quejaban también estaban compitiendo para conseguir trabajos en DC Absolute. Y eso que los expertos de la industria atribuyen a las líneas Absolute, Ultimate y Energon el impulso de las aperturas y las buenas ventas de tiendas de cómics. Esto ha generado un gran revuelo y miles de comentarios.

Empezaba la semana con la noticia de que la San Diego Comic-Con Art Show, que es un espacio dedicado a la exhibición y venta de obras de arte originales durante la Comic-Con de San Diego, ha actualizado su política sobre la IA para prohibir todas las obras de arte generadas por inteligencia artificial después de dos años de indulgencia que nadie notó hasta la semana pasada. Anteriormente, el arte con IA estaba permitido si estaba claramente etiquetado y no se vendía, pero esto provocó una reciente reacción negativa en redes sociales.

El catorce de enero de hace un año empezó la pesadilla de Diamond. Hay mucha información que he expuesto diligentemente en mis newsletters. Aunque las editoriales han tomado decisiones sobre cómo amortiguar la caída, con buenos resultados, son puntos positivos en unas ventas no favorables. El desastre generado por la subasta de activos de Diamond hizo que todo fuera a mucho peor. Hay tres grandes teorías sobre por qué todo en la subasta fue confuso. La primera dice que, una vez que Alliance descubrió que Diamond ya no tenía contrato con Wizards of the Coast, habría cancelado la compra por esa razón. El equipo de bancarrota lo sabía y optó por la otra oferta. Esta es la raíz de la demanda entre Alliance y Diamond, que alega que Alliance fue mantenida al margen sobre la finalización del contrato de WotC. Esta teoría la han planteado algunas personas muy conectadas con el proceso y parece ser la más respaldada. En segundo lugar, una especie de teoría de la navaja de Occam: ¿quizás el equipo de quiebras siempre planeó vender el inventario en depósito y sabía que Sparkle Pop lo aceptaría, pero que Alliance sería menos proclive a hacerlo? Esta es una teoría que se ha hecho popular tras mucha lectura y conversación en redes. Y la última teoría dice que hubo algún tipo de colusión disimulada en el proceso. Se han examinado algunas pruebas, pero la mayoría son alegaciones de tramas. Los documentos judiciales muestran que el equipo de quiebras creía que Alliance había retirado su oferta de 80 millones de dólares, pero su abogado afirma que seguían dispuestos a negociar. Ya sea un plan o algo que se les escapó, algo extraño ocurrió ese fatídico día. Y tal vez nunca sepamos qué sucedió realmente.

El bueno de Rob Liefeld, en su canal de YouTube, esta semana le ha hecho una entrevista a Whilce Portacio. Whilce ha contado algo que siempre me intrigó. Los siete de Image Comics que dejaron Marvel en los noventa lanzaron sus colecciones. Pero hay dos que se acabaron rápido, y no sé muy bien por qué. La primera fue Shadow Hawk de Jim Valentino, que terminó siendo editor en jefe de la editorial. ¿Quizás las bajas ventas? Quizás ahora, con Absolute Batman ganando millones, debería volver a lanzar el título. Y la otra fue Wetworks de Whilce Portacio. Tras el cierre de su serie intentó volver a Marvel. Bob Harras le ofreció hacer X-Force, pero antes de poder empezar entró en coma diabético durante una semana y, cuando se despertó y se recuperó lo suficiente para volver a hablar con Bob, no solo Bob, sino toda la oficina X había desaparecido y el cómic ya no estaba entre los libros aprobados para publicar. Ya ves cómo fue la quiebra de Marvel de los 90.