‘El Conde Guifré’ (2026), de Jan, donde Don Talarico se cruza con el primer Señor de Cataluña que legó sus dominios a sus hijos en herencia, sentando las bases de la Casa de Barcelona

Se conoce por El Poema de Mío Cid a un cantar de gesta anónimo que relata hazañas heroicas inspiradas libremente en la vida del caballero burgalés Rodrigo Díaz de Vivar, El Cid Campeador, que fue compuesto alrededor del año 1200, en plena Reconquista de la Península Ibérica. Es la primera obra narrativa de la Literatura Española, y también su único cantar épico que se conserva casi completo.
En la serie Don Talarico, Jan recrea la manera de hablar de musulmanes y cristianos, con especial acierto en la burla de los tópicos y de las frases hechas. El lenguaje de la serie es decididamente macarrónico, es decir, se trata de un cruce entre el español y un latín nada académico, con un vocabulario de origen moderno latinizado. Este recurso se utiliza con finalidad humorística, parodiando El Poema de Mío Cid.
La serie Don Talarico, de Jan, es una parodia y crítica sobre la Reconquista que el creador de SuperLópez ideó para ser publicada en el año 1970 en las páginas de la revista Strong, pero que se quedó interrumpida tras el cierre de la cabecera y el éxito de su personaje más conocido. Sin embargo, la recuperación del material publicado por Amaníaco Ediciones hizo que Jan regresara al personaje más de cuarenta años después, volviendo a dibujar El castillo de Don Talarico, una aventura larga creada en los años setenta cuyos originales se habían perdido, y dos aventuras de nuevo cuño: El bosque de las brujas y El reconquistador, a las que se acaba de unir El conde Guifré, realizada en 2023 por sugerencia del que era entonces el alcalde de Ripoll, Jordi Munell.

Una página de esta serie.
En este quinto álbum de la serie, un mensajero avisa a Don Talarico de que, como primo lejanísimo de un tal Don Catalarico, ha heredado un castillo junto al mar, en tierras del conde Guifré. Don Talarico partirá hacia dicho castillo, el Castell d’Aro, atravesando las tierras de los moros y, como siempre, acabará metiéndose en más de un jaleo, al tiempo que llegará hasta la villa de Ripoll, donde conocerá al conde Guifré y a su esposa. Pronto surgirán peligros que harán que Don Talarico y sus huestes se unan a las del conde Guifré para evitar que las tropas sarracenas se apoderen del castillo. Este álbum tiene un alto referente histórico, pero también añade algún toque marca de la casa, como los Petisos Carambanales, esas criaturas que tanto se popularizaron en los cómics de SuperLópez.
El personaje histórico que le da su título a este álbum no es otro que quien se conoce en Cataluña por Guifré el Pilós, o Guifré I, que para los hispanohablantes es Wifredo el Velloso (840-897). Hijo de Sunifredo de Urgel, fue conde de Urgel y de la Cerdaña (868-897), de Barcelona y Gerona (878-897) y de Osona (886-897). Era vasallo de Carlomagno. Su condado fue el origen de Cataluña, por lo que allí tiene una gran relevancia, y está enterrado en Ripoll. Su gobierno coincidió con una gran crisis que llevó a la fragmentación del Imperio Carolingio, quedando dividido en principados feudales.
Guifré fue el último conde de Barcelona designado por la monarquía franca y el primero que legó sus estados a sus hijos. A partir de entonces, los condados se transmitieron por herencia y los reyes francos simplemente sancionaron la transmisión. De esta forma, se crea la base patrimonial de la casa condal de Barcelona.

Una página de esta serie.
A la figura de Guifré hay que atribuir la autonomía de los condados catalanes respecto del reino franco y la creación de una extensa base patrimonial. Una de sus acciones más relevantes fue la repoblación de la plana de Vich (878-881), una extensa tierra de nadie situada entre los dominios de los carolingios y los de los musulmanes, que posteriormente se convertiría en el Condado de Osona. Allí fundó los monasterios de Ripoll y San Juan de las Abadesas, y restauró el obispado de Vich.
Jan (Juan López Fernández, Toral de los Vados, León, 1939) es un historietista conocido por su series: SuperLópez; Pulgarcito; Cab Halloloco; Los Ultimos de Villapiñas; Cederrón; Rich Tex Format; Tax y Taxi; Don Talarico; etc… Jan ha trabajado para editoriales como Bruguera, Ediciones B, Penguin, Amaníaco, DQómics… Ha ganado el Gran Premio del Salón del Cómic de Barcelona en 2001 y el Premio Ivà de 2005.
La próxima semana:El preboste de seguridad (2026), de Francisco Ibáñez, una historia de la serie Mortadelo y Filemón que en 1985 se publicó incompleta, debido al cierre de Editorial Bruguera.
















