Continúo informando sobre la situación de la más que posible “cancelación” de la próxima edición del FIBD Angouleme, prevista del 29 de enero al 1 de febrero de 2026.
La ministra de Cultura, Rachida Dati, en la Asamblea Nacional sobre el futuro del Festival de Angulema confirmó que ha recortado las subvenciones estatales al festival en más del 60%, es decir, 200.000 euros, alegando «deficiencias» en la gestión de la edición anterior. Al día siguiente, en una rueda de prensa telefónica, el equipo del ministro de Cultura aclaró que las declaraciones de la ministra habían sido incoherentes, confirmando que esta subvención podría abonarse en 2026 si se cumplen las condiciones. La Asamblea Nacional quiere mantener el evento este año 2026.
Pero…
Ayer, en el comunicado del FIBD desmintiendo la cancelación del evento, confirmaron que continuaban las negociaciones. En ese contexto, tras una reunión entre la ciudad de Angulema, el DRAC, la Región y el Departamento, los financiadores públicos del festival anunciaron mediante un comunicado de prensa que habría una rueda de prensa hoy. Pues con cierto retraso, el alcalde de Angouleme, rodeado de representantes de otras instituciones públicas, ha anunciado que no van a ayudar económicamente al festival. Xavier Bonnefont, alcalde de Angulema y también presidente de Gran Angulema, ha afirmado que “No hay festival sin autores, no hay festival sin editores”. “Tenemos confirmación de la retirada anunciada por los autores, seguida de una oleada de retiradas por parte de las editoriales”, declaró el funcionario electo. “Hoy hacemos una clara observación: parece sumamente difícil organizar la edición de 2026. Son los autores, junto con sus editoriales, quienes hacen posible el Festival” y para terminar ha dicho: “Sin ellos y sin público, no hay Festival, y sin Festival, no hay subvenciones públicas. Pedimos a la asociación FIBD y a la organizadora (9ᵉ Art+) que saquen las conclusiones que esta realidad exige”. Menuda estocada.
¿Y qué peso tienen estos estamentos en la financiación del FIBD? Las autoridades locales y los organismos públicos (ciudad de Angulema, Gran Angulema, departamento de Charente, región de Nueva Aquitania, Estado) financian el 47% del presupuesto público del festival. Si hablamos de dinero, la ciudad de Angulema otorga una ayuda de 600.000 euros. La Région Nouvelle-Aquitania otorga una ayuda de 910.000 euros, DRAC (Direction régionale des affaires culturelles) otorga 140.000 euros, la CNL (Centre national du livre) 200.000 euros y el Fonds d’aménagement du territoire otorga 40.000 euros, sumando un total de 1.890.000 euros.
La situación de las empresas que viven del evento está entrando en crisis mientras llegan las noticias. Por ejemplo, en una extensa entrada en redes sociales, los responsables de la librería Lilosimages, ubicada en las calles peatonales de Angulema, describen las consecuencias de la cancelación del festival para su negocio. Si bien afirman apoyar los llamamientos al boicot, se están preparando para las repercusiones. Siempre han tenido contratos con editoriales para el festival. Ya solo falta la decisión del FIBD y de 9eArt+. ¿Quizás mañana? ¿Quizás el lunes?























