El volumen pertenece a la colección ‘Viñetas & caricaturas’, de Ediciones Idea y la Fundación Cine+Cómics y fue entregado por la ilustradora Michaela Konrad en nombre de esta última.
La Fundación Cine+Cómics continúa estrechando lazos internacionales. Gracias a la colaboración de la ilustradora Michaela Konrad, una de las últimas publicaciones fruto de la colaboración de la entidad con Ediciones Idea ha llegado a las manos de Gottfried Gusenbauer, director del Karikaturmuseum Krems (Museo de la Caricatura y el Cómic) de Austria y organizador de NextCómic Festival, convención que se celebra en Linz y otras localidades austriacas desde el 2019. El volumen en cuestión en Caricaturas, de Eduardo Millares Sall, un catálogo de más de 500 obras de uno de los humoristas gráficos más prolíficos e importantes de la historia de Canarias. Gracias a esta acción, se avanza en el reconocimiento internacional de Cho-Juáa —pseudónimo del autor — en particular, y del caricaturismo canario en general.
El tomo fue presentado oficialmente el pasado 24 de marzo en la Biblioteca Insular de Las Palmas y pertenece a la colección Viñetas & caricaturas. Pese a que fue publicado a finales de 2025, ya puede considerarse como una publicación imprescindible para los apasionados del humor gráfico canario. Esto porque contiene todas las caricaturas conocidas del artista, recuperadas por su hijo, Eduardo Millares Ley para la ocasión. En estas obras, Cho-Juáa inmortaliza a personas de dentro y fuera de las Islas, tanto famosas, como no conocidas.

Impulsar la identidad canaria a través del humor
Eduardo Millares Sall o Cho-Juáa fue un pintor, caricaturista y viñetista originario de Las Palmas de Gran Canaria y considerado uno de los más destacados y prolíficos humoristas gráficos de las Islas. En 1953, comenzó su viñeta diaria Humor Isleño en el Diario de Las Palmas, que continuó hasta 1986. Los años sesenta fueron una década de especial importancia dentro de su biografía artística; en 1961, publicó el primer libro de humor gráfico de Canarias, titulado igual que su sección en el periódico palmense, luego, en 1965, fue reconocido con el Bayfo de Oro, y en 1968, se hizo cargo de El Conducto, el único semanario de humor permitido en el Archipiélago durante el Franquismo.
A través de sus viñetas y caricaturas, fue uno de los principales impulsores de la denominada “canariedad”. Con sensibilidad e ironía, supo retratar las tradiciones y costumbres de las Islas y la forma de ser de la población local mediante viñetas costumbristas que marcaron a diferentes generaciones de lectores y de artistas.
Millares falleció el 8 de octubre de 1992. Veintiún años después, en 2013, fue nombrado, a título póstumo, Hijo Predilecto de Las Palmas de Gran Canaria y del Cabildo de Canarias.





