Cuando escribo un artículo parecido al de esta semana, lo reviso una y otra vez para evitar algún gazapo pero, a pesar de ello, es frecuente que también me suceda.
En este caso concreto me ha pasado con la omisión del magnífico álbum de José Revilla titulado El Capitán Trueno y el Círculo de Fuego, aparecido en 2017, y que me encantó, como lo demuestro en el comentario que entonces escribí sobre la obra, cuya página adjunto.
De ello, increíblemente, me di cuenta el pasado domingo al volver a leer el suelto.
Tres grandes historietitas españoles cumplen este año su centenario. Creo que es el mejor momento para honrar su recuerdo.
Se acabaron las páginas que yo he venido llamando «divertidas», porque me han obligado a bucear en mi tebeoteca y a escoger una serie de ilustraciones y fotos, nostálgicas y entrañables.
A las páginas dedicadas a: colosos, graciosos, novias eternas, villanos, western español, perros y gatos, arquitectos, personajes juveniles, periodistas, planos del Cachorro, personajes esqueléticos, errores de los dibujantes, aldea de Astérix, personajes envejecidos y mis veinte tebeos realistas clásicos, se une ahora esta última entrega.
No se me ocurre nada más, que sea «especial».
Salvo que, en un momento dado, una nueva lucecilla ilumine mi tebeística mente.
Así lo espero.