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Treinta y ocho dibujantes han participado en la exposición colectiva y en el video homenaje al artista, que tuvo lugar este viernes en el espacio madrileño.

El pasado 13 de agosto, falleció Víctor Aparicio Abundancia, Víctor Coyote, dibujante de cómics y líder de la banda de música Los Coyotes, una de las que proliferaron durante la Movida madrileña de los años ochenta. Para homenajear al artista, la Asociación Cultural Percebe presentó este viernes 25 de septiembre, a las 19:00 horas, una exposición colectiva, que estuvo instalada durante todo el día en la Embajada de los Tebeos, donde estaba previsto que Coyote expusiese en 2028.

La muestra incluyó treinta y ocho obras de autores de cómic como Pep Brocal, Laura Pérez Vernetti, Paco Alcázar, Jesús Colomina Orgáz, Joaquín López Cruces, Federico del Barrio o Fermín Solís, entre otros. Todas las ilustraciones fueron expuestas en la Embajada e inmortalizadas en un video con el fondo sonoro de Aguas bravas, una de las canciones de Los Coyotes.

El acto también contó con la asistencia de familiares, amigos y compañeros de Víctor Coyote, que fueron interviniendo ante el resto del público para darle su adiós al artista. Entre ellos estaba Juan José Jiménez Blázquez, conocido por el pseudónimo Juanjo el Rápido, presidente de la Asociación Percebe, quien también ha publicado un texto sobre Coyote en el último número de la revista eme21mag.

Víctor Coyote como historietista

Aunque Víctor Coyote por su faceta musical, también ha desarrollado durante más de cuatro décadas una producción gráfica vinculada especialmente a la vida urbana, la cultura popular y la observación de la sociedad. Su trayectoria como autor de cómics comenzó en los años ochenta en Madriz, una de las publicaciones fundamentales de la renovación del cómic español de aquella década.

Su último trabajo publicado fue El cóndor y la caníbal, editado por Astiberri en 2024 en colaboración con el Museo Nacional Thyssen-Bornemisza. En esta obra, Coyote cruzó a los pintores holandeses Frans Post y Albert Eckhout con la escuela quiteña de arte religioso para reflexionar sobre la memoria del colonialismo, el poder del arte, las costumbres, la ficción y la mentira.