Esta es la tercera adaptación de una obra literaria al cómic que realiza el historietista tinerfeño, tras ‘Mararía’ y ‘La pistola que Millán Astray le regaló a mi padre’. En el programa, el autor habló de su proceso creativo, cuando espera terminar la obra y de la exposición de la misma que se inauguró recientemente en la Casa de la Cultura Agustín de la Hoz en Arrecife, Lanzarote
La segunda temporada del podcast Cine+Cómics llega a su tercer episodio. En esta ocasión, los periodistas Cristian Luis y Víctor Hugo Pérez y el director de la Fundación Cine+Cómics, Lucas Morales, recibieron al dibujante y autor de cómics tinerfeño Eduardo González en la Radio Canaria. Durante la sección del programa ¡Qué buena hora!, González habló de su última obra, una adaptación del cuento La Lapa, de Ángel Guerra.
El tebeo aún no está terminado y el propio González calcula que aún le falta “poco menos de la mitad”. A pesar de ello, hace poco se inauguró una exposición dedicada al mismo en la Casa de la Cultura Agustín de la Hoz, en Arrecife, Lanzarote. Una sala que ya acogió una muestra de la adaptación al cómic de Mararía realizada por el mismo autor. Sala que el propio González calificó de “fantástica” y dijo que era “el sitio adecuado donde exponer el cómic porque una buena parte de la acción transcurre en Arrecife”.
Esta es la tercera adaptación de una obra literaria al cómic que hace el autor tinerfeño tras adaptar Mararía de Rafael Arozarena y La pistola que Millán Astray le regaló a mi abuelo de Francisco Pomares. Adaptaciones que González busca que sean “lo más fieles posibles al texto original”, por lo que cuentan con una documentación exhaustiva. Al respecto, el historietista contó la anécdota reciente de cuando él y Morales fueron a otra sala de exposiciones de Arrecife tras inaugurar la muestra de La Lapa y se encontraron con una exposición de maquetas de barcos antiguos. “Fue toda una serendipia. Justamente estaba buscando referencias visuales de esos barcos para el cómic”, reveló González.
En el episodio, el artista también habló de su proceso creativo a la hora de adaptar una novela al cómic. Confesó que para estos trabajos no se hace un guion literario, sino que va haciendo “un storyboard” a medida que lee y relee la novela. Además, también habló del número de páginas que suele usar mencionando que no tiene un número fijo predeterminado por página, sino que va aumentando o disminuyendo el número de viñetas por página según lo amerite el ritmo narrativo de cada momento de la obra.





