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“Como hago viñetas semanales, necesito un estilo sencillo y lineal que me permita trabajar con cierta rapidez”

 “Dibujar viñetas te puede dar para algún caprichito pero vivir exclusivamente de esto es complicado”

 “Lo mío es una crítica pero quizás desde un humor más amable”

 “Es mi primera vez en muchas cosas: en el humor gráfico, en las viñetas, exposiciones y ahora con mi libro. Todo es nuevo y lo disfruto mucho”

La ilustradora cordobesa, afincada en Gran Canaria desde 2006, Esther Nieto acaba de publicar Vida moderna y otras catástrofes, su primer libro de humor gráfico de la mano de Ediciones Idea. En la sede de la Fundación también se puede ver una exposición suya que lleva el título de Un mal día lo tiene cualquiera, en la que se puede apreciar su particular forma de abordar la vida con ironía, incluso con pesimismo, todo lo contrario a la realidad. Aunque siempre ha dibujado, comenzó a dedicarse a la viñeta humorística en 2024 con un estilo minimalista en cuanto a la forma que le sirve para abordar cuestiones cotidianas con su original y propio punto de vista. Esta autora nació en Córdoba pero desde hace veinte años vive en Las Palmas de Gran Canaria,

Noé Ramón

-Pareces canaria, no tienes acento andaluz.

-Vivo en las Islas desde 2006. Mi marido, toda su familia y nuestros hijos son canarios y nos vinimos para acá. Hay gente que me dice que tengo acento de la Península, pero cuando voy a la Península me dicen que tengo acento canario. Ya no sé ni de dónde tengo el acento.

-¿Desde cuándo te dedicas al cómic y al humor gráfico?

-Siempre he dibujado. Sobre todo, he hecho muchas versiones de cuadros famosos y he participado en proyectos de ilustración en los que reinterpretaba obras conocidas. Lo que pasa es que empecé a hacer humor gráfico y viñetas en 2024. Así que llevo apenas dos añitos.

-¿Cómo definirías tu estilo?

-Creo que es bastante irónico y minimalista. Acabo de ver las exposiciones que ha organizado el Salón del Cómic sobre grandes artistas como Natalia Velarde o Javier Isusi, pero mi trabajo es mucho más lineal y sencillo. Es diferente, otra cosa, como hago viñetas semanales, necesito un estilo que me permita trabajar con cierta rapidez.

-¿Dónde publicas tus viñetas?

 -Estoy en varios grupos de viñetistas. Uno de ellos es El Estafador, en el que cada semana se vota y propone un tema para hacer una viñeta de humor y, a partir de ahí, cada participante hace la suya. Es un proyecto digital y también participo en El Frente Viñetista, que publica una revista digital cada tres meses. Y, por supuesto, en mis redes sociales.

-¿Cómo ves el momento actual del humor gráfico y de los viñetistas?

-Lo veo bien. Creo que en Canarias hay bastante movimiento, tenemos, por ejemplo, la asociación Se nos fue el Baifo, en Gran Canaria, donde hay gente que está trabajando en este ámbito y con bastante actividad.

-¿Es posible vivir de la ilustración y del humor gráfico?

-Es difícil. Hay algunas personas afortunadas que lo consiguen, pero mucha gente que conozco lo compagina con otro trabajo. Te puede dar para algún caprichito y alguna cosa, pero vivir exclusivamente de esto es complicado.

-Tus viñetas tienen un punto bastante pesimista. ¿Te reconoces en esa descripción?

-Pues mira, a veces lo pienso. Me digo: “¡Qué viñetas hago! Parece que soy super pesimista”. No me sale otra cosa cuando me pongo a dibujar, pero creo que en la vida real soy una persona bastante más optimista. Lo que me sale en las viñetas es el lado oscuro, por decirlo de alguna manera.

–¿Alguna vez te han reprochado esa visión negativa?

-No especialmente. También tengo alguna que otra viñeta positiva. Creo que la gente suele identificarse con ese pesimismo moderado, no es un humor especialmente agresivo, aunque a veces sí abordo cuestiones sociales y hago crítica. Por ejemplo, he tratado cuestiones como la vivienda o la situación de la sanidad pública. En una viñeta aparece un médico hablando con un esqueleto y le pregunta si fuma, bebe o toma comida procesada, el esqueleto responde que no, y el médico le dice: “¡Estupendo, siga así!”. Lo mío es una crítica, pero quizá desde un humor más amable.

-¿Las redes sociales son también un espacio complicado para el humor?

-Sí. Una vez hice una viñeta sobre los maestros que generó bastante odio. Parece que existe la idea de que los maestros tenemos una vida fantástica y la verdad es que sorprendió mucho la reacción de algunas personas cuando protesté por todo lo que había que corregir y encontrar tanto odio en las redes, pero también hay que decir que allí también encuentras cariño. Hay de todo.

-¿Tú eres maestra?

-Sí, soy maestra y trabajo a media jornada. Eso me permite tener tiempo para dibujar y dedicarme también a la ilustración.

-¿Cómo ha sido tu experiencia en el salón?

-¡Es mi primera vez! Me está gustando muchísimo. He estado viendo los puestos y las exposiciones del Museo de Bellas Artes y también tengo actividades programadas, como la presentación del libro y firmas. Es mi primera vez en muchas cosas.

-Precisamente vienes a presentar tu primer libro ‘Vida Moderna y otras catástrofes’. 

-Sí y la exposición que acompaña este trabajo se titula Un mal día lo tiene cualquiera.

-¿Qué vamos a encontrar en sus páginas?

 –No es simplemente una recopilación de viñetas. Hay muchas que están hechas expresamente para el libro y que no habían aparecido antes. También incluye textos, reflexiones, fotografías, juegos con la tipografía y otros elementos. Es un trabajo diferente, con muchas cosas pensadas específicamente para esta publicación.

-Así que este libro supone también una nueva etapa en tu trayectoria.

-Sí, totalmente. Estoy empezando en muchas cosas: en el humor gráfico, en las viñetas, en las publicaciones y ahora también con mi primer libro. Todo es bastante nuevo para mí, pero estoy disfrutándolo mucho.