Seleccionar página

Un caso especial

Días de Cómics

9 septiembre, 2026

Un caso especial

Los Dalton en libertad (1960), de René Goscinny y Morris, un álbum de Lucky Luke que contiene dos historias cortas publicadas en Le Parisien Libéré, no en Spirou como es habitual

El álbum Los Dalton cabalgan de nuevo es un caso especial en la serie Lucky Luke. Agrupa dos historias cortas: Los Dalton cabalgan de nuevo y Los Dalton en el sendero de guerra, concebidas en blanco y negro y tramas de gris para la edición sabatina del diario francés Le Parisien Libéré, del 11 de junio al 30 de julio de 1960; y del 21 de enero al 10 de junio de 1961, respectivamente. Realizadas por René Goscinny y Morris conforme al formato del rotativo, cada plancha contenía seis tiras en lugar de las cuatro habituales en la revista de cómics Spirou. Le Parisien Libéré es un diario regional francés fundado en 1944 y distribuido principalmente en la región de Île-de-France y el departamento de OiseLa editorial Dupuis las remontó después para su edición en álbum, publicado en enero de 1964. Como las viñetas tenían una altura menor que la usual, hubo que incluir un dibujo en el margen superior a modo de cenefa para adaptar las páginas a la maqueta de la serie. En España, este álbum debutó bajo el título Los Dalton en libertad.

Los Dalton en libertad. / M.G.

El regreso de los Dalton a la sociedad propicia momentos muy divertidos, como la broma que le gastan a Luke, antes de volver a la vida delictiva que tanto les gusta. Pero, claro, robar bancos no va a ser nada fácil, cuando no se están quietos ni un solo día. Por supuesto, el cuarteto acaba con sus huesos a la sombra, previo paseo por el desierto. Por otro lado, no debemos olvidar la decisión política de declarar una amnistía.

Todo comienza con el conflicto con los apaches y su jefe Cachito, una parodia de Cochise y del problema estadounidense con los nativos en el Viejo Oeste. El asentamiento de Cachito está cerca de la prisión de los Dalton, que aprovechan el ataque de los apaches para fugarse, cayendo en manos de los indios. Afortunadamente, Luke intermedia entre el Gobierno y Cachito.

Tras el decreto de amnistía del Presidente estadounidense, todos los prisioneros son liberados, incluso los Dalton. Se instalan en un pueblo cercano, Awful Gulch, y alquilan un local junto al banco, con la intención de cavar un túnel y robar. Lucky Luke, que ha adivinado sus intenciones, traslada rápidamente el banco y en su lugar instala la oficina del sheriff.

Excepcionalmente, el contenido de este álbum se publicó en la edición sabatina del diario francés Le Parisien Libéré, y no en la revista de cómics Spirou, como era habitual. / M.G.

Los Dalton cambian de estrategia: tras deshacerse de Lucky Luke, atacan una diligencia y se instalan en Pocopoco Pueblo. Cuando el pueblo se entera del delito, huyen de nuevo e intentan cruzar el desierto. Lucky Luke los alcanza y los devuelve a la penitenciaría.

Bajo el mando de Cachito, los apaches atacan la penitenciaría donde están recluidos los Dalton. Los guardias redactan un mensaje solicitando ayuda, pero no les queda más remedio que confiar la entrega a Ran Tan Plan, a pesar de cuya torpeza, el mensaje llega a Lucky Luke, quien acompaña a la caballería y llega a la penitenciaría justo cuando está siendo atacada por apaches. Los soldados logran derrotar a los atacantes.

Los Dalton aprovechan el caos para escapar. Son capturados por los apaches y atados a postes de tortura. Justo cuando el chamán jefe está a punto de dar la señal para ejecutarlos, Averell estornuda y comienza a llover. Confundiéndole con algún tipo de chamán, los indígenas lo desatan. Una vez libres, los Dalton entrenan a los apaches para ser salteadores de caminos. Los indígenas asaltan bancos y diligencias en los alrededores, pero solamente los Dalton se benefician del botín.

Todo comienza con el conflicto con los apaches y su jefe Cachito, una parodia de Cochise y del problema estadounidense con los nativos en el Viejo Oeste. / M.G.

Lucky Luke intenta negociar con Cachito, pero fracasa. Para evitar la guerra, desea restablecer el diálogo con el jefe apache, pero no sabe cómo regresar a su campamento, ya que él y Jolly Jumper estaban con los ojos vendados cuando conocieron a Cachito. Solamente Ran Tan Plan pudo encontrarlo, porque durante su primer encuentro, los indios olvidaron vendarle los ojos. Sin muchas esperanzas, Luke intenta seguir al perro y logra llegar al campamento apache. Allí, el vaquero convence a Cachito de que Averell es un impostor y de que los Dalton están usando a sus guerreros para enriquecerse. Joe Dalton toma a Cachito como rehén, pero Ran Tan Plan lo domina. Los Dalton son capturados y devueltos a la penitenciaría. Los apaches fuman la pipa de la paz con el representante del Gobierno estadounidense, quien intenta, con cierta dificultad, felicitar a Ran Tan Plan.

La próxima semana: Los últimos de Villapiñas (1982), de Oli y Jan, un retrato de la España vaciada de mucho antes de que se acuñase dicho término.

Una fábula política

Una fábula política

La vigencia de Rebelión en la Granja (1945), la novela escrita por George Orwell, sigue siendo plena. La mordaz fábula en la que el célebre escritor alerta sobre los peligros de los totalitarismos mantiene intactos todos los elementos de reflexión que albergan sus líneas, poniendo encima de la mesa conceptos como la libertad, la igualdad y los derechos humanos

No es Superman con tetas

No es Superman con tetas

La liberación femenina, como tantos otros movimientos sociales, quedó reflejada en DC Comics con la creación de superheroínas como Wonder Woman, Canario Negro, Starfire, Raven…

A veces, en lugar de crear las heroínas desde cero, sacaron contrapartidas femeninas de sus personajes más populares. Los ejemplos más conocidos son Batman/Batgirl y Superman/Supergirl.

Gekiga, la revolución del manga

Gekiga, la revolución del manga

Entre las décadas de 1950 y 1970, surgió un grupo de autores japoneses que consiguieron transformar el manga en un medio para adultos, crítico y radicalmente renovado. Frente al modelo predominante del manga como entretenimiento para niños, y la figura del maestro Osamu Tezuka, el gekiga entró en escena para llenar de realismo y de innovación gráfica unas historias inspiradas por el cine y la novela negra.