Seleccionar página

Perdidos

Días de Cómics

17 diciembre, 2023

Perdidos

Trazo de Tiza (1992), de Miguelanxo Prado, es la historia de un marino que llega a un islote donde solamente hay un faro que no funciona y una pensión en la que viven tres personas

‘Trazo de tiza’. / M. G.

La teleserie Lost (2004) narra las vicisitudes de los supervivientes de un accidente aéreo en una isla desierta, pero donde realmente están perdidos es en sus vidas. Casi una década antes, en 1993, tuvo lugar la publicación de Trazo de tiza, un cómic de temática similar del gallego Miguelanxo Prado. Para celebrar el 30º aniversario de la obra, Norma publicó en 2022 una edición con numerosos extras, como portadas, bocetos y planteamientos de página, además de una introducción a cargo de Álvaro Pons. La edición se completa con los tributos a Hugo Pratt y Franquin, en los que Prado llevó a Corto Maltés y al Marsupilami al islote donde se desarrolla Trazo de tiza, en el Océano Atlántico, donde el protagonista Raúl llega en su barco, huyendo de un temporal. Dicha isla, solamente está habitada por Sara, dueña de una cantina que es tienda, restaurante y posada al mismo tiempo; y por su hijo, que ni es inteligente, ni sociable. También llega Ana, una mujer que pasa el tiempo esperando a alguien, que casualmente también se llama Raúl, y que no se muestra receptiva al acercamiento del Raúl protagonista.

Prado cuenta una historia en la que un halo de misterio nos hace estar siempre alertas. Al mismo tiempo, nos va presentando personajes de carácter fuerte, marcado por sus experiencias: Raúl intenta un acercamiento con Ana, que se muestra reacia y roza la descortesía en ocasiones, mientras que Sara rezuma tristeza y desidia comprensibles por el entorno solitario en el que lleva viviendo demasiados años. Su hijo Dimas, callado y solitario, pasa sus días disparando a las gaviotas…

‘Trazo de tiza’. / M. G.

Trazo de tiza se publicó originalmente en la revista Cimoc n.º 134 a 141 en España; y, posteriormente, en la revista francesa Á Suivre, bajo el título Trait de craie. La obra fue acumulando premios en Salones del Cómic por todo el mundo: Barcelona, Francia, Portugal, Austria…, convirtiéndose en la obra más premiada y más internacional del autor. Precisamente, aquella edición original por capítulos aportaba un ritmo especial a la historia, no se trataba de una mera división de páginas. Cada capítulo tenía su propia entidad, dentro del resto de la historia, pero con su particular tempo.

El fuerte de Trazo de tiza es el dibujo que delata la experiencia como pintor de Prado, y dota al álbum de una atmósfera tan bucólica como misteriosa, capaz de convertir esta historia con tintes sobrenaturales en uno de esos relatos en los que lo fantástico se ve como algo ajeno, como pueda suceder en las obras de Borges o en Castillo de arena de Frederik Peeters y Pierre Oscar Lévy, cómic que utiliza lo ilusorio como vehículo para hablar de un tema, en este caso, la soledad y cómo las relaciones van pasando sin que prestemos realmente atención a las personas con las que nos cruzamos.

Este álbum recupera una auténtica obra de arte, en una edición cuidada y con extras interesantes. Se trata de una de esas obras atemporales que, de haberse publicado por primera vez este año, tendría la misma fuerza e impacto que cuando se publicó originalmente. Es una obra representativa del realismo mágico, que requiere de la interpretación del propio lector para darle su verdadero sentido, con un final cerrado pero abierto a la interpretación de cada uno. En suma, es indispensable en la biblioteca de cualquier amante del cómic.

Miguelanxo Prado (La Coruña, 1958) se inició profesionalmente en el cómic en las revistas de Toutain Editorial. Con un pasado de pintor que se refleja en sus viñetas, y con un discurso pendiente de la incomunicación humana, practicó una sátira sobre costumbres sociales tanto en el ámbito de la ciencia ficción como en el humor, en la revista El Jueves. Luego, desarrolló sus historietas más comprometidas en la revista Cairo. Siguió desarrollando algunas obras que le reportaron variados premios de la profesión: Tangencias (1995); Pedro y el Lobo (2003); La mansión de los Pampín (2007); incluyendo el Premio Nacional del Cómic en 2013 por Ardalén. También se dedicó a la ilustración y a la animación, logrando el reconocimiento internacional gracias a la teleserie Men in Black, y estrenando en 2006 su primer largometraje animado, De Profundis. En 2009, ingresó en la Real Academia de Bellas Artes.

La próxima semana: El color que cayó del cielo (2015), de Gou Tanabe, una muy fiel adaptación al cómic japonés de los mundos creados por el novelista estadounidense H. P. Lovecraft.

Un caso especial

Un caso especial

El álbum Los Dalton cabalgan de nuevo es un caso especial en la serie Lucky Luke. Agrupa dos historias cortas: Los Dalton cabalgan de nuevo y Los Dalton en el sendero de guerra, concebidas en blanco y negro y tramas de gris para la edición sabatina del diario francés Le Parisien Libéré, del 11 de junio al 30 de julio de 1960; y del 21 de enero al 10 de junio de 1961, respectivamente.

Una fábula política

Una fábula política

La vigencia de Rebelión en la Granja (1945), la novela escrita por George Orwell, sigue siendo plena. La mordaz fábula en la que el célebre escritor alerta sobre los peligros de los totalitarismos mantiene intactos todos los elementos de reflexión que albergan sus líneas, poniendo encima de la mesa conceptos como la libertad, la igualdad y los derechos humanos

No es Superman con tetas

No es Superman con tetas

La liberación femenina, como tantos otros movimientos sociales, quedó reflejada en DC Comics con la creación de superheroínas como Wonder Woman, Canario Negro, Starfire, Raven…

A veces, en lugar de crear las heroínas desde cero, sacaron contrapartidas femeninas de sus personajes más populares. Los ejemplos más conocidos son Batman/Batgirl y Superman/Supergirl.