Billy el Niño’ (1961), de René Goscinny y Morris, es un álbum de la serie Lucky Luke en cuyas páginas se hace parodia del famoso forajido como si se tratase de un muchachito travieso
La expresión Enfant terrible (que en francés significa «niño terrible») se refería originalmente a una persona brillante, rebelde y transgresora, y, actualmente, también a un niño insoportable; mimado, caprichoso, travieso, inquieto.
El álbum Billy el Niño (1962), de Morris y René Goscinny, es el nº 20 de la serie principal de Lucky Luke. Fue publicado originalmente en la revista Spirou en 1961 y posteriormente lanzado en formato álbum. Es el álbum nº 11 de este tándem de autores, donde el vaquero protagonista llega a Fort Weakling para enfrentar al joven y temido forajido Billy the Kid. Esta historia caricaturiza al personaje histórico como un Enfant terrible hasta que es puesto en cintura por Luke.
En 1859 nace Billy, que precozmente muestra un creciente interés por los revólveres. Con solo 5 años ya hizo su primer asalto a una diligencia, y ese fue el inicio de una larga carrera criminal. Nuestro héroe, Lucky Luke, llega a Fort Weakling, un lugar casi muerto. No tardará en descubrir la razón: Billy the Kid mantiene a la población aterrorizada.

Billy el Niño, protagonista de este álbum. / M. G.
En el álbum, veremos cómo Lucky Luke ayuda a Josh Belly, el director del periódico local, a poner fin a la pesadilla que representa el joven Billy para los habitantes de Fort Weakling. Jugando con un principio que en la literatura y en la antropología se conoce como rivalidad mimética, a Luke se le ocurre que la solución está en rivalizar con Billy el niño en cuanto a fechorías.
Billy the Kid es uno de los antagonistas recurrentes de la serie de cómics Lucky Luke. Está inspirado en William H. Bonney (nacido el 23 de noviembre de 1859 y fallecido el 14 de julio de 1881). Después de los Dalton, es el antagonista al que Lucky Luke se enfrenta más veces.
Billy aparenta ser un joven entre la niñez y la adolescencia, aunque generalmente se comporta de manera bastante más infantil incluso para esta etapa de desarrollo; de hecho, una de sus costumbres más comunes es robar caramelos. Tiene el pelo rojo y pecas en la cara, además de dos dientes enormes, un rasgo que Morris y Goscinny solían incluir en sus personajes infantiles.
Es testarudo y se enfada con mucha facilidad si no consigue lo que quiere o no obtiene el resultado que espera, lo que provoca rabietas bastante infantiles cuando se enfada con bastante frecuencia, lo que constituye uno de sus elementos cómicos más característicos.

Estatua de Billy the Kid en el distrito artístico del pequeño San Elizario, cerca de El Paso, Texas. / M. G.
Morris intentó presentar al personaje hasta tres veces antes de su debut final, y en estas apariciones tenía una apariencia muy diferente a la que conocemos, siendo representado en todas ellas como un hombre mayor, aunque estas consisten en pequeños cameos (en el caso de la primera y la tercera) y como protagonista del lado de los buenos en la segunda (en esta última incluso fue llamado directamente Bill Boney, haciendo referencia a su nombre real).
Desde muy pequeño mostró un comportamiento bastante imprudente y delictivo, hasta el punto de robar su primera diligencia cuando era apenas un bebé. Por ello, su padre (el Sr. Bonney) lo azotaba y castigaba, dejándolo sin postre, además de amenazarlo con que, si volvía a delinquir, se quedaría sin postre para siempre. Por eso Billy decide abandonar su hogar para convertirse en un forajido.
Billy, ya convertido en un peligroso criminal, termina controlando todo un pueblo, obligando a que solo se sirva chocolate caliente en la cantina local y exigiendo una especie de tributo en forma de dulces a los lugareños, además de aterrorizar a los encargados de la justicia, como el Sheriff. Esta situación se prolonga hasta que Lucky Luke llega para salvar el día en esta historia, en la que conocemos por primera vez a esta versión del personaje.
Finalmente es derrotado por Luke y sentenciado a 1.247 años de trabajos forzados, aunque suele hacer lo suyo de todos modos, ya que, a pesar de que suele acabar en prisión tras sus enfrentamientos con el vaquero, en historias posteriores se le suele ver libre, lo que sugiere posibles fugas «fuera de cámara».
Billy el Niño sigue apareciendo en muchas otras aventuras de la saga, aunque en algunas ocasiones fue con una participación menos relevante, como cameos o carteles de «se busca».






















