La Oruga (2009), de Suehiro Maruo, es todo un clásico del manga que está basado en un relato corto escrito por el prestigioso novelista y crítico literario japonés Ranpo Edogawa

.Panini ha recuperado para el mercado español La oruga, manga de Suehiro Maruo inspirado en la historia corta homónima escrita por el famoso autor Ranpo Edogawa. Con esta publicación, Panini Manga estrenará la Biblioteca Maruo, con la que recopilará varias obras de este maestro del eroguro, movimiento artístico japonés que nace como protesta a los temas tabú de dicho país.
El manga de La oruga fue publicado en España por EDT en 2011, en una edición en formato A5 con sobrecubierta. Ahora, dicha obra regresa en una edición de mayor tamaño, 182×256 mm, y en cartoné de tapa dura con sobrecubierta.
Tokiko es una abnegada esposa que debe cuidar de su marido, un militar que ha regresado de la guerra ruso-japonesa, incapaz de hablar ni oír, con la cara deformada por completo y todas sus extremidades amputadas, lo que le da una apariencia de oruga. A pesar de los honores provenientes del Ejército y las condolencias de los allegados, Tokiko no tiene dinero para tratar a su esposo, que además tiene un inmenso apetito sexual a pesar de sus terribles heridas. El estrés de la mujer aumenta día a día…

Para Matsuo Basho, uno de los grandes maestros del haiku, todo lo que evoca es poesía. En tal caso, La oruga de Suehiro Maruo también lo es. Se trata de una historia descrita con un trazo delicado, centrada en la rutina, en la intimidad de la convivencia de un matrimonio y su forma de relacionarse. Porque no toda comunicación tiene que ser hablada. Maruo describe con melodiosa cadencia, cómo la violencia puede ser un idioma más. Y no hace falta que esa violencia sea física.
La oruga se basa en un relato de Ranpo Edogawa, popular escritor japonés de novelas detectivescas y de misterio, que desarrolló su carrera en la primera mitad del siglo XX. Ranpo fue un gran admirador de los escritores de misterio de occidente, en especial de Edgar Allan Poe. Su seudónimo, Edogawa Ranpo, es, de hecho, Edgar Allan Poe pronunciado a la japonesa. El cuento de La oruga está contenido en la antología Relatos japoneses de misterio e imaginación.

.Suehiro Maruo adaptaría al manga la novela, siendo su segunda adaptación de un relato de Ranpo. En este manga, es capaz de crear una atmósfera que tiende al desasosiego, ya sea por su dualidad entre preciosismo estético en la imagen y su repulsión visual en las escenas explícitas de sexo y violencia, en las que se recrea con sumo detalle. Nunca la belleza fue tan repulsiva. Es ahí donde Maruo diverge de otros mangakas y es, ahí mismo, donde Maruo se vuelve poético. Su trazo es fino, perfeccionista. Evoca un poema visual cargado de simbolismo. Miradas que hablan. Silencios que cuentan. Imágenes que no solo muestran, sino que definen como el ser humano es esclavo de sus pasiones y, por lo tanto, sufre. Muestra el sufrimiento, pero no habla del sufrimiento. Es eso lo que le hace grande. Maruo es una paradoja en sí. ¿Cómo es posible que un dibujo tan pulcro y ordenado, pueda mostrar algo tan desordenado como los sentimientos humanos? Y no sólo es una paradoja, también es un artista cuyas creaciones son sinestésicas. Sus conversaciones saben a sufrimiento, sus imágenes huelen a arrozal japonés, sus palabras se sienten a un Japón antiguo. Sus obras, y no lo es menos La oruga, evocan. Evocan algo perverso, que duerme dentro de nosotros y a lo que es imposible quitar la mirada.
Aún más tarde, otro autor, en este caso un cineasta, retomó la historia de La oruga. Una persona cuya vida, también era toda una película. Hablamos de Koji Wakamatsu, un ex-yakuza que estuvo en prisión por las actividades delictivas que llevó a cabo desde esta organización mafiosa. Tras su condena, decidió cambiar de oficio y pensó en el cine como un arma política para denunciar los abusos de poder. Tanto es así que hasta día de hoy, sus obras han sido prohibidas en USA y en Rusia. Inspirado por Ranpo, decidió hacer de La oruga su film número cien. Una de las mayores sorpresas del film, fue su actriz principal, Shinobu Terajima, ganadora del Oso de plata en la Berlinale de 2010.
Suehiro Maruo nació el 28 de enero de 1956 en Nagasaki, Japón. Es un reconocido mangaka, ilustrador y pintor japonés. Muchas de sus ilustraciones representan el sexo y la violencia de forma muy gráfica.
La próxima semana: Los Dalton en la ventisca (1962), de René Goscinny y Morris, un álbum donde los Dalton deciden huir a Canadá para evitar que Lucky Luke los atrape.






















