Quizás alguien no haya leído Lo que el viento se llevó ni haya visto su película, pero sin duda es muy poco probable que no sepa que existe, y seguro que, aunque sea de pasada, sabe que Vivien Leigh y Clark Gable fueron los protagonistas de su larga adaptación al cine, en la que dieron vida de forma inolvidable a Rhett Butler y Scarlet O´Hara junto a otros actores como Georges Reeves y Ann Rutherford.
Ellos dejaron el listón muy alto, pero Donald y Daisy lo superan con maestría, habilidad y mucho humor en Donald y el Viento del Sur, la adaptación de corte cómico de la mítica obra literaria y cinematográfica en la que los talentos de Guido Martina y Giovan Battista Carpi crean, una vez más, un título maravilloso que debe estar en las bibliotecas de todos los amantes de los patos de Disney.
Hay una larga tradición de clásicos literarios adaptados por Disney, algunos son auténticas joyas como El doctor Infausto; Donald y los tres mosqueteros; etc. En Donald y el Viento del Sur, los creadores estaban en su mejor momento, con una sinergia fabulosa y una relación profesional excelente que hace que las páginas y la trama sean una maravilla de principio a fin, no hay puntada sin hilo, no hay tropiezos, no hay personaje que no tenga su oportunidad de brillar.

Portada de la edición italiana
Donald y el Viento del Sur (1982) fue publicada originalmente en el semanario Topolino n.º 1.396 al 1.400. Una de las historias más famosas ilustradas por Carpi.
Donald es Paper Butler (Rhett Butler) y Daisy es Duck O’Hara (Escarlata O’Hara, la señorita Escarlata). La historia del cómic sigue la trama de la película homónima de Fleming, salvo algunas licencias. Donald ordena a sus sobrinos que busquen en el sótano un objeto precioso para regalárselo a Daisy por su cumpleaños. Molesto por los ruidos provocados por sus sobrinos, el propio pato baja al sótano, donde descubre una antigua estatuilla colocada en el estante de un mueble. En un intento por atraparla, Donald derriba los muebles, rompiendo la estatua, pero encuentra un viejo álbum de fotos de la Guerra de Secesión. Inicialmente, planean vender las fotografías a los periódicos, hasta que se dan cuenta de que el álbum trata sobre sus propios antepasados…
La que más les llama la atención es la imagen de un tal Paper Butler, descrito por Donald como un personaje intrépido, duro y hábil (aunque los flashbacks de la historia muestren todo lo contrario). Butler intenta convencer a su padre de que fue ascendido con la máxima puntuación y una mención de honor en la academia de West Point, pero una carta de la misma academia expone su mentira: en realidad, fue expulsado por holgazán. El padre, no queriendo tener un holgazán en la casa, lo echa. Paper Butler decide entonces contactar con su tío Paper McPaper (idéntico al tío Gilito), para recibir hospitalidad y quizás alguna ayuda económica. El tío, debido a la mala reputación de su sobrino, se niega a ayudarlo, por lo que Butler decide pedir un préstamo a un banco frente a la tienda de su tío, intercambiando su burro a cambio. El dueño del banco, Rock Jaffery (Rockerduck), nada más conocer su nombre, le ofrece tres mil dólares sin pedir, de momento, nada a cambio. Butler regresa a la tienda de su tío, donde se compra un traje nuevo con el dinero que le acaba de dar. En esta ocasión conoce a Duck O’Hara (Daisy), Charles Hamilton (Paperoga) y a la hermana de este último, Melania. Esta última quiere casarse con Gaston Wilkes (Gastone) y le revela a Duck su deseo de anunciar el compromiso durante una fiesta en honor de los voluntarios que partirán hacia el frente…
Se trata de un cómic con muchas partes de cómic adulto e incluso histórico. Donald y el viento del sur, tras su primera publicación en Italia, se publicó en Brasil, Dinamarca, Finlandia, Alemania, Grecia, Países Bajos, Noruega, España y Suecia. En Italia se reeditó también por entregas en las series I Grandi Classici Disney y Super Miti Mondadori, y posteriormente en un volumen único. Reeditado recientemente en España en formato íntegro y llevadero, una muy genial forma de llevarlo consigo para leerlo en cualquier lugar. Una edición que cuenta con un nuevo coloreado que embellece todavía más si cabe tan mítica historia.
La próxima semana: El garaje hermético (1976), de Moebius, una influyente serie de historieta de ciencia ficción publicada originalmente en la revista francesa Métal Hurlant.






















