Seleccionar página

La seducción de los inocentes

Días de Cómics

5 octubre, 2025

La seducción de los inocentes

Superman en los cincuenta (2025), de Wayne Boring, Otto Binder, Al Plastino, y Curt Swan entre otros, en una década muy marcada por el efecto que produjo la censura del macarthismo

Superman en los Cincuenta. / M.G.

El término macarthismo hace referencia a las acusaciones de deslealtad, comunismo, subversión o traición a la patria en las que no se tiene el debido respeto a un proceso legal justo donde se consideren los derechos humanos del acusado. Tiene su origen en un episodio de la Historia de los USA que se desarrolló entre 1950 y 1956, durante el cual el senador republicano Joseph McCarthy (1908-1957) desencadenó un extendido proceso de declaraciones, acusaciones infundadas, denuncias falsas, interrogatorios, procesos irregulares y listas negras integradas por personas sospechosas de ser comunistas. Aquellos que se opusieron a los métodos irregulares e indiscriminados de Joseph McCarthy denunciaron este proceso como una caza de brujas.

Superman en los Cincuenta. / M.G.

A consecuencia del macarthismo, surgieron supuestos defensores de la moral establecida. En el caso de los cómics, su principal enemigo fue el psiquiatra Fredric Wertham, con su ensayo La seducción de los inocentes (1954). Wertham describe los cómics como una forma de literatura popular que corrompe a la juventud, y afirma que son la principal causa de la delincuencia juvenil. En USA, este libro alarmó a muchos padres y los animó a lanzar campañas pidiendo la censura de los cómics. Su publicación coincidió con una investigación del Congreso de Estados Unidos sobre la delincuencia juvenil que induciría a los principales editores de cómics estadounidenses a instituir el Comics Code Authority para autocensurar voluntariamente sus publicaciones. Con el tiempo, las teorías de Fredric Wertham fueron dadas por falsas por otros psiquiatras.

Portada de Adventure Comics nº 210, con la primera aparición de Krypto, el Súper Perro. / M.G.

El Comics Code Authority fue creado por la Asociación de Revistas de Cómics de USA para autocensurar el contenido de los cómics. Las editoriales mandaban sus cómics a revisar, para comprobar que se ajustaban al Comics Code y se autorizaba el uso de su sello en portada si lo cumplían. Ya en el siglo XXI, Marvel y otras grandes editoriales abandonaron este sistema, y algunas editoriales pequeñas lo mantienen simbólicamente.

Portada de Action Comics nº 252, donde Superman interactúa por primera vez su prima Kara, que se convertirá en Supergirl. / M.G.

Solamente se siguieron publicando algunos superhéroes, como Batman y Superman, y, además, la censura provocó que, en lo que al cómic respecta, los años cincuenta fuesen una década extraña, salvaje y disparatada.

Al ser Superman uno de los pocos superhéroes que quedaban en activo, en los años cincuenta se dedicaron a él legendarios talentos del cómic, como Curt Swan, Bill Finger, Wayne Boring, Otto Binder, Al Plastino, Stan Kaye y Kurt Schaffenberger, que siguen hoy en día influyendo en los autores posteriores. Por el mismo motivo, se pusieron en marcha innumerables revistas del Hombre de Acero, con cabeceras como Action ComicsSupermanWorld’s Finest ComicsSuperman’s Pal Jimmy OlsenAdventure ComicsSuperman’s Girlfriend Lois Lane y Showcase.

La antología de cómics Superman en los Cincuenta ofrece una mirada nostálgica a las aventuras del Hombre de Acero creadas durante aquella década. Los relatos se caracterizan por su tono ligero y divertido, con historias que a menudo involucran icónicos equipos de superhéroes, improbables reuniones familiares, travesuras interdimensionales, y muchas locuras más que se pueden encontrar en las infinitamente imaginativas y maravillosamente extrañas historias, que son un reflejo de aquella época, con guiones que celebran los valores familiares, la amistad y la alegría de la vida cotidiana. Las historias de los años cincuenta se distinguen por su tono alegre y optimista, todavía muy lejos de las tramas más oscuras y complejas que caracterizarían a Superman en las décadas posteriores.

En esta década, una de las más singulares y asombrosas de la Historia del Cómic de superhéroes, Superman interactúa por primera vez con personajes como Krypto, el Súper Perro, Titano, el Súper Mono, y Kara, la prima perdida de Superman, que se convertirá en Supergirl. Varios elementos propios de los años cincuenta se versionan en el largometraje Superman (2025), de James Gunn.

El humor es un elemento clave, con historias que a veces rozan lo absurdo, especialmente en los enfrentamientos con villanos extravagantes, como Lex Luthor o Bizarro (y su novia), que son más cómicos que amenazantes.

La próxima semana: Remontando el Mississippi (1961), de René Goscinny y Morris, un álbum en el que Lucky Luke se encuentra más lejos del Oeste de lo habitual, en Nueva Orleans, y en un contexto extraño para él, una travesía fluvial.

El maestro del eroguro

El maestro del eroguro

.Panini ha recuperado para el mercado español La oruga, manga de Suehiro Maruo inspirado en la historia corta homónima escrita por el famoso autor Ranpo Edogawa. Con esta publicación, Panini Manga estrenará la Biblioteca Maruo, con la que recopilará varias obras de este maestro del eroguro, movimiento artístico japonés que nace como protesta a los temas tabú de dicho país.

Dos mujeres y un destino

Dos mujeres y un destino

Comics n.º 252 (1959) por Otto Binder y Al Plastino, siguiendo la estrategia de registrar diferentes versiones de un héroe que estaba triunfando para poder explotarlo antes de que otros lo hicieran. Tras su muerte en Crisis en Tierras Infinitas, el personaje tiene una de las continuidades más complicadas de DC Comics.

El encuentro más esperado

El encuentro más esperado

En 1975, Marvel y DC Comics unieron fuerzas por primera vez para publicar una adaptación oficial a gran escala de la clásica película El Mago de Oz (Víctor Fleming, 1939). Este cómic es considerado una rareza histórica muy buscada por los coleccionistas.